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Bodegas Barbadillo ha presentado Erytea,  un nuevo vino blanco joven elaborado 100% con uva verdejo.

Esta uva, informa la compañía, se cría en la Finca Santa Lucía en Jerez Superior, el suelo de albariza se ha convertido en el hogar de esta variedad ajena a estas tierras. La situación de estos viñedos, en una zona interior, y el microclima de la zona favorecen la buena maduración de esta uva.

Erytea, informa la bodega en un comunicado, es un vino perfecto para acompañar pescados azules, mariscos al vapor o cocidos como los mejillones, las almejas o los berberechos. Una sepia o pulpo a la plancha también se puede maridar con este blanco joven. Para los más innovadores este vino puede probarse con quesos poco envejecidos, ahumados de pescados y con los escabeches de mejillones o aves.

Bodegas Barbadillo explica el nombre de este nuevo vino por desde su raíz gaditana. Se dice que Cádiz es la ciudad más antigua de Occidente y que en sus, casi, 3.000 años de antigüedad se ha ido transformando el archipiélago de tres islas, a las que los griegos llamaron “Gadeiras” en lo que hoy en día es la Bahía de Cádiz.

Erytheia era la isla más al norte y desde ella se podía contemplar Hispania, puede que esta fuese una de las razones por la que los fenicios decidiesen instaurar Gadir -lo que hoy es Cádiz-, la perla de occidente.

Su nombre, así como el color azul que corona la botella y predomina en la etiqueta homenajean a esos primeros griegos que bautizaron esta tierra.

Se ha presentado en acto oficial el acuerdo de colaboración establecido entre el Cádiz Club de Fútbol y Bodegas Barbadillo para esta temporada liguera. Bajo el lema “Ese Cadi Oé!” el vino semidulce Maestrante ha sido el
elegido para vestir los colores del equipo cadista; dos protagonistas que siempre han homenajeado
a la tierra gaditana.
En el evento estuvieron presentes los jugadores del equipo que actualmente son líderes en segunda
división; las jugadoras de la sección de fútbol femenino; así como los dirigentes del equipo y
directivos de Bodegas Barbadillo.

Bodegas Barbadillo lanza su nueva marca de manzanilla denominada Nave Trinidad. La bodega sanluqueña conoce y trabaja con maestría los códigos de la crianza biológica del vino. Por este motivo ha decidido que es el momento de asumir un nuevo reto: llevar al gran público una nueva Manzanilla en rama, sin necesidad de caer en la exigencia técnica que pueden ofrecer otras propuestas en rama de la casa como Pastora, Solear en rama Saca Estacional o Arboledilla Levante – Poniente.

Nave Trinidad es una manzanilla en rama de edad media que busca conquistar al consumidor moderno, ofreciéndose como una vía de entrada amable y comprensible al mundo de la crianza biológica sanluqueña.

Montse Molina, enóloga de Bodegas Barbadillo, ha utilizado diferentes vinos de crianza biológica para la creación de la nueva solera, predominando la selección de botas de la bodega de El Toro.

Montse Molina ha comentado: “La manzanilla Nave Trinidad es un vino de equilibrado carácter biológico, una Manzanilla elegante, rica,  equilibrada, sabrosa y sugerente dentro de sus cuatro años de edad”.

Armando Guerra, responsable de “Descomunales vinos comunes” añade: “Nave Trinidad es la puerta de entrada a la Manzanilla; una iniciación amable y divertida aun sin renunciar al carácter propio de las crianzas medias”.

El diseño de la primera etiqueta de Trinidad ha corrido a cargo del pintor sanluqueño Marco Oliva. Su propuesta busca conectar con el espíritu joven y descarado del nuevo vino. Además, Trinidad es nombre de mujer, cumpliendo con la regla histórica no escrita de que las manzanillas han de recibir nombres femeninos.

Nueva aventura con una mirada a los orígenes

La Trinidad era uno de los 5 buques que partieron de Sanlúcar con Magallanes en 1519 y también es el nombre de una de las 4 naves que conforman la bodega fundacional de Barbadillo: El Toro.

Corría el año 1821 cuando Benigno Barbadillo llegaba a Sanlúcar y decidía introducirse en el floreciente negocio bodeguero, adquiriendo la bodega de El Toro. Una bodega de cuadro, como marcaban los cánones arquitectónicos de la época, formada por cuatro naves independientes entre sí, articuladas alrededor de un patio central, cada una de ellas con nombre y condiciones de crianza propias. Precisamente una de estas naves lleva por nombre Trinidad, como la capitana de la primera vuelta al mundo, este ha sido el lugar escogido para la crianza de esta nueva aventura de Bodegas Barbadillo.